jueves, 23 de diciembre de 2010

Ga´Hoole: La leyenda de los Guardianes




Bien, por fin vi esta película…Tarde, pero la vi. Debo decir que a mí tanto “300” como “Watchmen” me parecieron dos películas de lo más horribles, así que a mí no me decepcionó que “el genial y visionario” Zack Snyder se “rebajase” a hacer una película de público familiar. Y más aún, una película de “animalitos parlanchines”.

El 2010 ha sido un año terrible para el cine. No sólo para el cine de animación, sino también para el cine en general. Tostón tras tostón, pufo tras pufo, cada una de las películas “más esperadas” o anunciadas como el “Gran acontecimiento del año” han resultado ser tremendas decepciones para mí: “Prince of Persia”, “Furia de Titanes”, “El Último Maestro Aire”… ¡BAH! Puros globos inflados sin ni una pizca de diversión o trascendencia, que aún en el aspecto visual y de efectos especiales resultan fallidas o poco inspiradas. Francamente, no sé que como harán los de la Academia para elegir algo que sea digno de la categoría para “Mejor Película” en este año de bodrios.
Las películas animadas estrenadas este 2010 tampoco dieron mucha talla con respecto a los años anteriores: Mientras que en el 2009 tuvimos a la Princesa y el Sapo, Up, El Fantástico Señor Zorro, El secreto de Kells y Mary & Max, el 2010 nos ha entregado productos tan blandengues y fácilmente olvidables como “Mi Villano Favorito”, la cuarta parte de Shrek y “Como Entrenar a tu Dragón”. Tan sólo “Toy Story 3” se salva de la oleada de mediocridad que ha azotado este año en el rubro de la animación (Por desgracia, aún no he tenido la oportunidad de ver “El Ilusionista” de Sylvain Chomet, ni tampoco “Idiotas y Ángeles” de Bill Plympton) Tan sólo “Toy Story 3” y…Esta películita, la cual, sin llegar a ser una obra maestra, está muy por encima de muchos, muchos estrenos de este 2010. De hecho, es posiblemente la película de Zack Snyder que más me ha gustado desde su versión de “El Amanecer de los Muertos”, y me ha divertido mucho más que sus “obras maestras”, “300” y “Watchmen”.

A nivel visual, la película es simplemente increíble: La animación de esta película pone en vergüenza a cosas como “Mi Villano Favorito”, “Como Entrenar a Tu Dragón”, “Megamente”, y todas esas películas que buscan copiar la estética de las películas de Pixar. Un gran nivel de detalle e impresionantes escenarios acompañan a personajes muy expresivos (Se nota un gran avance con respecto a la anterior producción de Animal Logic, “Happy Feet”) Aún las secuencias más tediosas de la película se hacen disfrutables por medio de este formidable uso de la tecnología.
Las actuaciones de voz (originales) están a la altura de las circunstancias, y la música, (salvo una ridícula cancioncita pop que no viene a cuento) también me pareció más que correcta, con unas melodías que realzan la emoción de cada una de las escenas.
Asimismo, me gustó el hecho de que esta película omitiese incluir varias cosas que lastran a muchas producciones animadas modernas (Como por ejemplo, el humor bobo, momentos cursis o excesivamente sentimentales, sin mencionar el forzado romance entre el protagonista y el personaje femenino de turno) y aunque sí hay algunos chistes malos, la trama prefiere centrarse más en la aventura y en la “acción” que en la comedia, una decisión más que acertada, y que demuestra que se puede exigir mucho más del género infantil-familiar, el cual a menudo es visto con suma condescendencia tanto por los críticos como por los espectadores.
El avance de la trama es bastante veloz, así que no hay muchas cosas superficiales, aunque a momentos se torna un tanto confusa y difícil de seguir. (En especial si uno no ha leído los libros en los cuales esta película está basada) Pero de todos modos, la emoción y la diversión se mantienen, de principio a fin, resultando en una película de visionado muy agradable, sin llegar a ser una obra maestra.
En medio de una oleada de películas animadas blandengues que buscan desesperadamente imitar las fórmulas de Pixar, “La Leyenda de los Guardianes” se nos presenta como un soplo de aire fresco, una especie de “compensación” con respecto a la mediocridad general que ha invadido casi todos los largometrajes estrenados este año. Tal vez para muchos no resulte particularmente memorable, pero aún así, se agradece el esfuerzo de Zack Snyder por hacer una producción animada de factura más épica y ambiciosa, que no por ser para público infantil es por ello indulgente ni ñoña: Verdaderamente, un paso en la dirección correcta.




1 comentario:

Miquel Díaz dijo...

No la he visto aún, pero tampoco me seduce mucho...

Estoy seguro que el Oscar al mejor largometraje animado lo ganará Toy Story 3, la única película con una mínima posibilidad de quitarle el premio sería Tangled, y eso en el caso que Disney hubiese sobornado a medio hollywood para revitalizar sus estudios de animación CGI.