jueves, 13 de mayo de 2010

Sita sings the Blues: Colorida revisión a una épica


Con la película “Sita sings the Blues” la directora Nina Paley hace algo más que realizar una sátira en clave feminista al poema épico hindú “Ramayana”, sino que además brinda un hábil (Y acertado) examen de las relaciones humanas, demostrando que, sin importar el contexto o la época, los elementos implicados suelen ser muy similares: Ilusión, desengaño, celos…

La trama combina dos historias que aparentemente no tienen nada en común entre sí: Una es un relato épico, de dimensiones míticas, en donde intervienen dioses, demonios, seres fabulosos y héroes, mientras que en el otro no es más que la historia de dos simples mortales, pero curiosamente, el punto que conecta a estas dos líneas argumentales es el drama (Desde una perspectiva humorística, por supuesto) experimentado por sus dos protagonistas (Uno de los cuales es la propia directora, ni más ni menos) quienes sufren el rechazo de parte de sus respectivas parejas.

Bien sea en Oriente o en Occidente, lo cierto es que un elemento en común en muchas de las diferentes culturas que han aparecido a lo largo de la historia es su carácter predominantemente machista: A la mujer se le culpa de los males del hombre, de incitarlo “al mal”….Una infidelidad no se perdona si la infiel es la mujer, mientras (todavía) se celebra al hombre adultero, mujeriego, que usa a las mujeres como objetos sexuales.

¡Hoy todavía, a través de los diferentes medios (El cine, la televisión, los libros, la tradición oral e incluso los cuentos de hadas) se sigue exaltando el modelo familiar “clásico”, según el cual la mujer no está plenamente realizada sino se casa y tiene hijos!
Y a fuerza de repetición, este concepto queda grabado en la mente de muchas personas, que creen que su vida no tendría ningún sentido si no se casan y tienen hijos…

Bueno, mejor enfoquémonos en la película en sí: En este relato se alternan muchos estilos de animación diferentes, cada uno acorde con el tono que se desea dar a cada una de las escenas: Las secuencias musicales, crean un fuerte contraste entre la ambientación colorida/legendaria, con la música de Annette Hanshaw, la cual le da cierto carácter melancólico a las escenas, mientras que unos títeres de sombras se dedican a hacer ácidos comentarios a los fragmentos más extraños de la historia.

Por otra parte, los segmentos ubicados en el presente usan una animación sencilla, de colores simples: Trazos irregulares y temblorosos nos hablan de la turbulencia e imperfección de la vida actual: El ideal romántico de las dos protagonistas choca con la realidad en las dos líneas argumentales, como para revelar que en todo tiempo y lugar las relaciones de pareja siempre distaron mucho de ser estables.

Esta combinación de estilos, ritmos y colores bien podrían haberse desbordado, pero Nina Paley sabe equilibrar muy bien las diferentes piezas que componen su relato, creando así un lienzo multicolor, satírico y desenfadado, pero no exento de ternura y (porque no) optimismo, el mismo que permite convertir en alegres hechos que en la obra original eran trágicos o terribles.

“Sita sings the Blues” deja bien en claro que los “líos del corazón” son iguales en todo lugar y época, y nos demuestra que el amor es ciertamente una emoción hermosa…Pero que también puede producir mucho, mucho dolor. Y aún así, a pesar del rechazo, el desengaño y las decepciones, la vida puede seguir.


Y yo digo “Amén” a eso.

4 comentarios:

Miquel Díaz dijo...

Me gustó esta película, encontré que el montaje era muy original.

Lo que más me gustó es una escena (no diré cual) en que la historia desborda completamente toda barrera de sensatez por parte de Rama, y montan un musical techno con hare-krishnas y vacas sagradas bailando y tocando la pandereta mientras cantan "Rama siempre es Justo".

escribí sobre esta película en el especial de animación de Oriente Medio. Cometí un error y creí que se trataba de una película India.

http://animacionartesanal.blogspot.com/2010/01/etnografia-i-oriente-proximo.html

Zasu Kugat dijo...

A mi parecer una pelicula muy singular, y es que como los musicales son algo repelentes, en esta obra se hace una escepcion, y muy buena combinación de estilo de animacíon. Aunque los segmentos de blues son en "flash" los diseños de los personajes no carecen de merito, aunque sean cuadrados e "inexpresivos" como suele verse hoy en dia (yo no preste mucha atencion en esto, hasta queda en segunda plano, es mas hasta se olvida, y pus la verdad me gusto el diseño del rey Ravana y de los demonios en particular), y como la historia no es del todo acorde a la historia original de Sita y Rama (aunque si en esencia) una adaptación que la directora tiene derecho de expresar. La verdad creo a considerar que no son suficientes 100 peliculas animadas Alvaro.

Miquel Díaz dijo...

Me parece muy atrevido decir que "los Musicales son algo Repelentes"... Existen musicales que son obras maestras del cine y la animación y que deberían aparecer en los libros de historia del arte como "The Wall" de Gerard Scarfe, "Yellow Submarine" de George Dunning o "Fantasía" de Disney.

Es más, nunca entenderé por qué la gente afirma alegremente que no les gusta el cine musical cuando a todo el mundo les gustan los videoclips.

Creo que la culpa son de esos cientos de películas "basura" que estrenan cada día de San Valentin sobre una chica baja de autoestima que recibe clases de danza de un profesor guaperas y acaban enamorandose.

Zasu Kugat dijo...

Bueno, la verdad ya no habia encontrado una pelicula animado con este estilo, y pues por toda la basura que hoy en dia sale, y si creo fui un poco precipitado