sábado, 17 de abril de 2010

Una noche en una ciudad: Lúgubre entretenimiento




La noche resulta el momento ideal para que ocurran toda clase de sucesos: Estos bien pueden ser alegres o siniestros dependiendo de los personajes involucrados y las circunstancias en los que estos se vean envueltos.


Una misma noche tendrá un significado diferente para cada uno de los componentes de una sociedad determinada: Para unos la noche es romántica, para otros es tenebrosa, ocasión propicia para que los cuentos de terror ocurran…Y para otros es el momento ideal para poder disfrutar de diversiones extrañas; pasatiempos y aficiones que a la luz del día serían objeto de críticas.


“Una noche en una Ciudad” (Jedné noci v jednom meste, 2007) un filme de animación stop-motion proveniente de la República Checa, dirigido por Jan Balej reúne cinco historias, las cuales únicamente guardan en común el hecho de ocurrir en una misma ciudad, y la rareza y peculiaridad de sus personajes, los mismos que son seres pequeños, insignificantes; marcados por la extravagancia o la excentricidad.


Estos personajes, marcadamente feos y de piel gris, conservan no obstante algunos rasgos entrañables y tiernos en ellos, una cualidad que es usada en dosis apropiadas por el director, a fin de que, a pesar de sus peculiares costumbres y rarezas, resulten al espectador como criaturas familiares y cercanas: ¿Qué es, sino la manifiesta búsqueda de los protagonistas de la primera historia por todo aquello que es raro y artificioso, sino un reflejo de la obsesión moderna por el entretenimiento y la evasión frente a la rutina y el tedio presentes en el día?


Con la llegada de la noche, y a puertas cerradas, resulta posible crearse un ambiente y mundos propios, erigido a raíz de sus obsesiones personales y preferencias, y cuyo carácter solo puede ser comprendido por aquellos que las comparten en forma, al menos parcial: Estas obsesiones, casi fetichistas, van desde el amor por los perros o los animales, hasta una fijación con la muerte y lo macabro.



La llegada del amanecer marca un regreso a la rutina y al orden (Un pensamiento que se manifiesta a los personajes de la primera historia como un desfile de gigantescas rutinas, que irrumpen en cualquier momento y lugar) Es el tiempo en el que la diversiones raras o privadas terminan; es un tiempo ideal y feliz para personajes como el hombre árbol y el pez de la segunda historia transiten y convivan, sobrellevando la rutina y el paso del tiempo gracias a la amistad existente entre ambos: Este, el único cuento diurno de todo el filme, resulta el relato más tierno y “humano” a pesar del hecho de que en este no intervienen en ningún momento seres humanos “de verdad” ; que irradia una calidez especial por el hecho de convertir a la rareza no en un suceso particular, sino en la misma naturaleza de los sujetos.




Quizá Balej no busque más que entretener al espectador, a través de una serie de extravagancias y constantes golpes de humor macabro o surreal; pero este trabajo está tan bien realizado que aún la propia fealdad de los personajes o la oscuridad existente en la urbe se conviertan en elementos bellos, con una profunda cualidad poética (y en ocasiones) simbólica.





“Una noche en una Ciudad” resulta un conjunto interesante, especialmente para los espectadores que vayan a la cacería de filmes “extraños” o totalmente ajenos a las fórmulas del cine comercial: También lo raro y lo grotesco tienen a un público al cual satisfacer, eso es un mensaje que nos queda claro en cada una de las cinco historias. Y este conjunto posee una oscura belleza y peculiaridad que no decepcionará a los que se dejen arrastrar por el extraño mundo nocturno de Balej, movido bajo la certeza de que las cosas más fascinantes, son precisamente aquellas que ocurren bajo el abrigo de las sombras.




1 comentario:

Miquel Díaz dijo...

La verdad es que tiene muy buena pinta! Tendré que buscarla.